Parece inconcebible la frialdad con la que dueños de la Fórmula 1 tratan este tema donde está en juego la vida de los pilotos. Ahora sí que el Circo de la Fórmula 1 se ha convertido en un verdadero circo pero romano. La entidades que mueven demasíado dinero terminan siendo mercancías del poder diabólico: Ya teníamos en la lista al Vaticano, a la FIFA y ahora a la F1 de Bernie.
CORTESIA DE THE SUN.